25 de agosto de 2013

Muffins de chocolate y calabaza

¡Holahola! Siento haber estado desaparecida últimamente, pero es que apareció una escapadita inesperada, que ha hecho que pase unos días estupendos. Una amiga de mi madre nos ofreció ir a pasar unos días a una casita que tiene en el campo, y ha sido genial, nos hemos sentido como en casa y hemos desconectado un poco de la ciudad... ¡ni siquiera sabíamos en qué día vivimos, ni qué hora era, jajaja! Simplemente estar tumbado oyendo las chicharras era maravilloso, pero la verdad es que sin darnos cuenta hemos hecho muchas cosas: ir al mercadillo, a la piscina, trasnochar mirando las estrellas, ver El lado bueno de las cosas (os la recomiendo, me encantó) en el cine de verano, visitar algún que otro pueblecito cercano, pasear, coger moras (aunque aun era un poco pronto), charlar, sestear, reír, mirar la luna por el telescopio... y por supuesto hacer muchas, pero que muchas fotos, y comer y cocinar mucho. Sí, porque la verdad es que he estado haciendo bastantes recetas allí, entre ellas un Blackberry pie (pastel de moras, vamos) riquísimo, ñamñam. ¡Además hemos comprado Pimentón de la Vera que huele que alimenta (en casa estamos ya mareadas de tal olor a pimentón, jajaja)! Bueno, el caso es que justo antes de irnos, aprovechando que había mucha calabaza, improvisé unos muffins de chocolate y calabaza deliciosos, y mucho menos calóricos gracias a esta verdura, que permite reducir la cantidad de grasa (solo llevan 50g de mantequilla) y azúcar. ¡Os los recomiendo porque además se hacen rápidamente! Tienen gran sabor a chocolate y no, la calabaza no se nota, pero hace que sean más húmedos y se conserven mejor, aunque realmente no hace falta, ¡porque vuelan! Por último, las especias le aportan un toque totalmente irresistible. A todos nos gustaron, así que ahí va la receta... ¡Espero que los probéis y os encanten!


Ingredientes (para unos 12 muffins):
-200g de calabaza aproximadamente
-50g de mantequilla
-50g de azúcar moreno
-50g de azúcar
-2 huevos
-50g de queso crema (podéis sustituirlo por 25g más de mantequilla)
-2 cucharaditas de canela
-1/2 cucharadita de jengibre
-1/4 cucharadita de nuez moscada
-1 pizca de pimienta negra
-175g de harina
-2 cucharaditas de levadura química
-1/2 cucharadita de sal
-3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
-75ml de buttermilk (o lo que es lo mismo: 75ml de leche con una cucharadita de vinagre, que es lo que yo puse. Si lo hacéis así, preparadlo antes de empezar con la receta, porque debe reposar unos 10 minutos antes de ser utilizado. Tendrá aspecto de leche cortada).
-150g de chocolate negro (100g en trocitos, 50g para derretir)

Preparación:
-Antes de nada, pelamos la calabaza, la cortamos en trozos, y la ponemos a cocer en agua durante unos 30 minutos, o hasta que esté blandita. Escurrimos bien, aplastamos con un tenedor y reservamos.


-Derretimos también 50g de chocolate negro al baño María (o al microondas) y reservamos.
-Troceamos los 100g de chocolate restantes, y reservamos (si hace mucho calor en la nevera).
-En un cuenco ponemos la mantequilla, a temperatura ambiente, junto con los dos tipos de azúcar y batimos hasta que la mezcla esté espumosa.
-Añadimos a la mezcla anterior los huevos, que también tienen que estar a temperatura ambiente, uno a uno; es decir, cuando el primero esté integrado, añadimos el segundo, y batimos de nuevo hasta que quede una mezcla bastante blanquecina.


-Añadimos entonces el queso crema, y batimos de nuevo hasta que no haya grumos.
-Añadimos la canela, el jengibre, la nuez moscada y la pimienta negra, y batimos hasta que tenga un color homogéneo.


-Añadimos entonces la calabaza aplastada que habíamos reservado, y batimos hasta que esté incorporada.
-Tamizamos la harina, junto con la levadura, la sal y el cacao en polvo, y la integramos sin batir demasiado.
-Añadimos también el buttermilk, y mezclamos.
-Por último añadimos el chocolate derretido que teníamos reservado. Pasamos el chocolate troceado, que teníamos reservado también, por harina (para que no se hunda) y lo añadimos también con movimientos envolventes.


-Preparamos unos papelitos para magdalenas en algún soporte que permita que conserven la forma, y los rellenamos hasta 3/4 partes de su capacidad con la masa.
-Metemos los muffins en el horno precalentado a 180º durante unos 25 minutos, o hasta que al introducir la punta de un cuchillo en ellos salga limpio de masa.
-Dejamos enfriar en una rejilla, ¡y a disfrutar!



Os dejo algunas fotos de mis días de vacaciones... ¡ya os pondré más en próximas entradas!


Y si probáis los muffins (que espero que sí)... ¡qué aproveche!

31 de julio de 2013

Boquerones con tomate, orégano y hierbabuena

Hoy toca receta salada. Esta es para mí una receta especial, ya que fue uno de los resultados de mis primeras incursiones en la cocina (con unos once o doce años),  al menos en platos salados, porque los dulces ya los tenía más dominados desde hacía un tiempo. Antes mi madre llegaba de trabajar por la noche, a la hora de cenar, y era entonces cuando yo experimentaba. Una noche había boquerones y, como me aburría un poco la idea de tomarlos fritos, como siempre, busqué en Internet y me inspiró una receta de boquerones con tomate... así que fui a la cocina, eché un ojo a lo que había a mano, y los preparé cocinados en la salsa de tomate, con orégano y con queso. Tras varios años, y diversas variaciones (en las que deseché el queso), el otro día, aprovechando que había hierbabuena en casa, la añadí junto con el habitual orégano... ¡y estaban buenísimos! La hierbabuena aporta frescura al plato, y el orégano un aroma inconfundible. Eso sí, hay que limpiar bien los boquerones porque, aunque las espinas son pequeñas, son algo molestas si te las encuentras en este plato. A mí, particularmente, no me importa tener que limpiarlos; de todas formas, si tenéis un pescadero majo, puede que os los limpie él. Si no es así, ¡haced un esfuerzo! Y entonces os atraparán con su sabor y los haréis siempre que podáis... ¡muahahahahaha!


Ingredientes (para 2):
-250g de boquerones pequeños
-1/2 cebolla
-1 diente de ajo
-3 tomates medianos
-2 hojas de hierbabuena
-1 ramita de perejil
-Orégano seco
-Aceite de oliva
-Sal
-Pimienta

Preparación:
-Antes de nada, si nuestros boquerones no están limpios, les retiramos la espina central y las de los bordes con cuidado. Una vez limpios, reservamos.


-Picamos la cebolla pequeña, y la añadimos a una sartén caliente con un chorrito de aceite de oliva. Salamos ligeramente. Pochamos a fuego medio durante unos tres minutos.
-Picamos bien pequeño también el diente de ajo, y lo añadimos a la sartén. Cocinamos durante unos dos minutos.
-Pelamos y troceamos los tomates (que en mi caso eran tomates pera) y los añadimos a la sartén junto con la cebolla y el ajo.
-Añadimos la ramita de perejil, las dos hojitas de hierbabuena y orégano seco al gusto.


-Cocinamos el tomate durante unos ocho minutos a fuego medio.
-Una vez listo el tomate, retiramos el perejil y la hierbabuena, correjimos de sal y pimienta, y vamos colocando los boquerones limpios repartidos por toda la sartén.


-Salpimentamos ligeramente los boquerones, y dejamos cocinar durante unos tres o cuatro minutos, o hasta que estén blanquitos. ¡Et voilà!

Con pan están buenísimos...

¡Espero que os animéis a probarlos! ¡Qué aproveche!

27 de julio de 2013

Carrot cake (Tarta de zanahoria)

Sí, lo sé, lo sé; prometí algo sin horno, ¡y de hecho hice un helado!, pero no me convenció y no lo voy a subir... ¡en su lugar traigo una tarta de zanahoria que devoré junto a mi familia ayer, por el día de mi santo (porque en mi casa los santos son importantes, jajaja)! Os recomiendo que si nunca la habéis probado, la probéis cuanto antes; está buenísima, tiene un sabor muy especial. Todo empezó el otro día, cuando una recomendación de youtube me asaltó: Carrot cake; y al momento sentí unas ganas irrefrenables de hacerla. La excusa perfecta era el día de mi santo. Al principio no estaba muy convencida de hacerla por si no le gustaba a mi familia. Pero al final las ganas me pudieron, y decidí prepararla. Hice una mezcla de un montón de recetas que fui viendo en vídeos y en blogs, sobre todo americanos, cogiendo un poco de cada una, y modificando a mi gusto tanto la receta del bizcocho como del frosting... ¡y fue un completo éxito! ¡La mayoría repetimos trozo! Según mi madre, que es muy exigente y siempre me dice los fallos de los platos que preparo, tiene el punto perfecto de azúcar (todas las recetas indicaban más cantidad, pero yo la reduje), de humedad, de frosting... ¡vamos, que estaba de 10!, y eso que al principio no la convencía lo de que llevase zanahoria. Por cierto, os recomiendo que la hagáis un día antes y la conservéis en la nevera; el bizcocho está más sabroso y el frosting se asienta. Bueno... ¡manos a la masa!


Ingredientes (para una tarta de 17cm de diámetro de dos pisos. Unas 10-12 raciones):
Para los bizcochos:
-5 zanahorias medianas
-100g de azúcar moreno
-1 naranja pequeña
-3 huevos
-100g de azúcar
-150ml de aceite de oliva suave
-2 cucharaditas de canela
-1/4 cucharadita de nuez moscada
-1/4 cucharadita de jengibre
-300g de harina
-1 cucharadita de levadura química
-1/2 cucharadita de sal
-1 manzana mediana (la mía era Granny Smith)
-75g de nueces sin cáscara
(Podéis añadir además, si queréis, 75g de pasas, que yo en principio iba a añadir, pero al final no puse).
Para el frosting de queso:
-200g de queso crema
-5 cucharadas de azúcar glass (en todas las recetas ponía más cantidad, así que si sois muy golosos podéis poner hasta el doble. Para mi así estaba perfecto)
-1 tarrina de queso fresco batido desnatado de 120g (podéis sustituirlo por un yogur griego)
-50g de nata para montar

Preparación:
Para los bizcochos:
-Antes de nada pelamos, lavamos, secamos y rallamos las zanahorias (podéis también trocearlas finas con un robot de cocina).


-Mezclamos la zanahoria con los 100g de azúcar moreno. Dejamos reposar unos 15 minutos. Menguará su tamaño y soltarán agua.
-Lavamos la naranja, rallamos la piel, y la exprimimos. Añadimos la ralladura y el zumo a la mezcla de zanahoria y azúcar, y mezclamos. Reservamos.


-Por otra parte batimos los tres huevos (que tienen que estar a temperatura ambiente) hasta que blanqueen y aumenten bastante su volumen. Añadimos entonces el azúcar y seguimos batiendo.
-Sin parar de batir vamos añadiendo poco a poco el aceite.
-Añadimos a la mezcla de huevos anterior la canela, la nuez moscada y el jengibre, y mezclamos hasta que la mezcla tenga un color homogéneo.


-Tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal, y las añadimos a la mezcla anterior hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
-Pelamos la manzana, y la troceamos muy pequeña. La añadimos a la masa y mezclamos.


-Añadimos también la mezcla de zanahoria, azúcar y naranja que teníamos reservada. Mezclamos.
-Por último troceamos las nueces a nuestro gusto (a mi me gustan los trozos grandes, pero si queréis incluso las podéis moler), y las añadimos a la masa. Mezclamos.
-Repartimos la masa en dos moldes redondos iguales y metemos en el horno precalentado a 180º durante unos 20-25 minutos, o hasta que al introducir la punta de un cuchillo salga limpia. Yo solo tengo un molde (y un horno muy pequeño), así que horneé primero un bizcocho y luego el otro, intentando poner la misma cantidad las dos veces.


-Una vez horneados, dejamos enfriar los bizcochos sobre una rejilla. Entonces, una vez fríos, si no han quedado de la misma altura, los igualamos con un cuchillo.


Para el frosting de queso:
-En un bol ponemos el queso (mejor si está a temperatura ambiente) junto con el azúcar glass, y mezclamos bien.
-Con la ayuda de unas varillas montamos la nata hasta que quede bien firme.
-Añadimos a la mezcla de queso y azúcar, la nata y la tarrina de queso fresco batido. Mezclamos con movimientos envolventes hasta que quede homogénea.

Montaje de la tarta:
-Colocamos en el plato en el que vayamos a servir la tarta uno de los bizcochos.
-Extendemos 1/3 parte del frosting por encima del bizcocho. No es necesario que quede perfecto, simplemente extendido.
-Colocamos el segundo bizcocho, de forma que la parte de abajo quede mirando hacia arriba, y así quede una superficie mucho más lisa.
-Extendemos la mitad del frosting que nos queda por encima, y con el resto cubrimos poco a poco los laterales de la tarta.


-Decoramos a nuestro gusto. Si nos ha sobrado algo de frosting podemos meterlo en una manga pastelera y decorar con ella la tarta o, si os apetece, podéis añadir almendra o decoraciones de fondant. ¡Y lista! ¡Tacháaaaan!

*Meterla en la nevera bien tapada, para que no coja sabor, y sacarla media hora antes de consumirla.



¡Espero que si nunca habéis probado la tarta de zanahoria, la probéis y me contéis, estoy segura de que os encantará! ¡Qué aproveche!


Sé que no hay mucha gente que me lee, pero quiero dedicar esta entrada a todos los afectados por el descarrilamiento en Santiago. Conocía por mi madre, desde no hace mucho tiempo, a una de las personas que iba en el tren y que ha muerto, y no paro de acordarme de ella. Ayer, inevitablemente, comí esta tarta pensando en María, así que... va por ella.

21 de julio de 2013

Muffins de arándanos

Quería haber hecho una receta de helado para no utilizar el horno, y publicarla hoy, pero es que les tengo tantas ganas a algunas recetas... ¡que hoy toca de nuevo encenderlo! Me apetecía desde algún tiempo probar los muffins con arándanos frescos (porque ya los había probado con los arándanos rojos secos de Mercadorna), y el otro día buscando recetas para hacerlos encontré este vídeo de Allrecipes, que decía que eran para morirse de gusto, y que tenían una pinta excelente. Así que por la tarde me fui directa al Supermercado de El Corte Inglés a comprar arándanos (cuesta 3,19€ una cajita de 150g; sí, bastante caros), y al llegar a casa preparé la receta. Convertí los cups en gramos, y la modifiqué a mi gusto añadiendo azúcar moreno en lugar de blanquilla, aceite de oliva en lugar de vegetal, ralladuras de limón y naranja, un poco de nata... y realmente están para morirse, ¡absolutamente deliciooooooosos!, esponjosos y con el dulzor perfecto. El toque crujiente que le aporta el crumble los hace más irresistibles aun, pero, aunque no os lo recomiendo, podéis prescindir de él. A mi me sobró un poco de crumble y unos pocos arándanos, así que el postre de ayer fue Crumble de melocotón y arándanos, que también estaba buenísimo. Bueno, ya no me enrollo más ¡y os dejo con la receta perfecta de muffins de arándanos, que por cierto es super sencilla!


Ingredientes (para 8 muffins):
Para la masa de los muffins:
-215g de harina
-100g de azúcar moreno
-1/2 cucharadita de sal
-2 cucharaditas de levadura química
-Ralladura de 1/2 limón
-Ralladura de 1/2 naranja
-75ml de aceite de oliva suave
-1 huevo
-75ml de leche
-25ml de nata
-125g de arándanos
Para el crumble:
-40g de mantequilla
-5 cucharadas de azúcar
-3 cucharadas de harina
-2 cucharaditas de canela en polvo

Preparación:
-Lavamos los arándanos y los secamos.
-En un bol ponemos la harina, el azúcar moreno, la levadura y la sal, y mezclamos bien.
-Lavamos y rallamos la piel de media naranja y medio limón. Añadimos a la mezcla anterior, y mezclamos.
-Mezclamos por otra parte el aceite, el huevo, la leche y la nata.


-Añadimos la mezcla de aceite, huevo y leche, a la de harina y azúcar, y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea, sin batir demasiado.
-Incorporamos los arándanos a la masa con movimientos envolventes.

Sencilla preparación, ¿no?

-Metemos la masa en la nevera mientras preparamos el crumble.

-Para hacer el crumble simplemente ponemos la mantequilla (que tiene que estar fría), el azúcar, la harina y la canela juntas en un plato, y vamos aplastando y mezclando con un tenedor hasta obtener una textura grumosa.


-Preparamos unos papelitos para magdalenas en algún soporte que permita que conserven la forma, y los rellenamos hasta 3/4 partes de su capacidad con la masa (yo lo hago con el cacharro para hacer bolas de helado, la verdad es que no sé cómo se llama).


-Espolvoreamos abundante crumble por encima de la masa de cada papelito.
-Introducimos los muffins en el horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos, o hasta que al introducir la punta de un cuchillo salga limpio.
-Dejamos enfriar en una rejilla, ¡y listos para zampar!


¡Espero que los probéis y me contéis qué os han parecido! ¡Qué aproveche!

15 de julio de 2013

Pastel de plátano y chocolate con cobertura

El otro día había dos plátanos muy maduros en el frutero de casa, así que decidí aprovecharlos haciendo una receta. Me puse a buscar a ver si encontraba alguna que me hiciese babear, y encontré esta de Bakers Royale, que fue mi inspiración para la que hice yo que os vengo a enseñar. Modifiqué bastante las cantidades y el horneado, e hice otra cobertura muy diferente, de queso fresco batido, siguiendo como referencia la que ya hice para el pastel de moras, que era de yogur y quedó deliciosa (aunque esta es bastante diferente). Para decorarla puse chocolate derretido, pero podéis no poner nada o poner rodajitas de plátano si queréis, o simplemente podéis no hacer cobertura alguna, y coméroslo como un bizcocho, aunque yo creo que gana mucho con la cobertura. Además se mantiene muy esponjoso incluso dentro del frigorífico, y cuantos más días pasan, de hecho, más buena está. Hace unos minutos me he comido el último trozo, y os puedo decir que ha sido el que más rico me ha sabido: seguía esponjoso y húmedo, riquísimo. Os recomiendo de todas formas que si podéis lo saquéis media hora antes de la nevera, porque gana mucho, y que si la hacéis en invierno directamente no la metáis en la nevera y la tengáis a temperatura ambiente. Y ahora os dejo con esta maravilloooooosa receta. Por favor, ¡probadla... cuando no haga tanto calor! Incluso a mi madre, que no le suelen gustar los bizcochos que llevan plátano, le ha encantado... así que seguro que no os arrepentís.


Ingredientes (para un molde redondo de 17cm de diámetro):
Para el bizcocho:
-175g de harina
-1 cucharadita de levadura química
-1 pizca de sal
-75g de mantequilla
-75g de azúcar
-75g de azúcar moreno
-2 huevos
-2 plátanos maduros
-60ml de buttermilk (o lo que es lo mismo: 60ml de leche con una cucharadita de vinagre, que es lo que yo puse. Si lo hacéis así, preparadlo antes de empezar con la receta, porque debe reposar unos 10 minutos antes de ser utilizado. Tendrá aspecto de leche cortada).
-100g de chocolate negro (también podéis usar pepitas, pero yo siempre lo troceo)
Para la cobertura:
-150ml de nata para montar
-4 cucharadas de azúcar glass
-1 tarrina de queso fresco batido desnatado de 120g
-1 cucharadita de polvos para hacer cuajada
-25g de chocolate (yo usé mitad negro, mitad con leche)

Preparación:
Para el bizcocho:
-En un bol ponemos la mantequilla, cortada en cubos y a temperatura ambiente, con el azúcar, tanto moreno como blanco. Batimos con las varillas durante unos minutos.
-Añadimos a la mezcla anterior los huevos (que tendrán que estar también a temperatura ambiente), uno a uno. Batimos hasta que tengamos una mezcla espumosa.
*Si la mezcla se os corta será porque la mantequilla y los huevos no estaban a la misma temperatura. Si seguís con la receta, al añadir la harina se arreglará.

La mezcla de mantequilla y azúcar, antes y tras incorporar los huevos.

-Pelamos, cortamos y aplastamos los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré.


-Añadimos el plátano a la mezcla y batimos.
-Tamizamos la harina, la levadura y la sal juntas, y las añadimos poco a poco a la mezcla anterior de mantequilla y huevos, intercalándolas con el buttermilk, hasta que quede una mezcla homogénea.
-Troceamos el chocolate, lo pasamos por harina (para que no se hunda en la masa), y lo añadimos a la mezcla.
-En el molde engrasado y espolvoreado con harina, vertemos la masa y metemos en el horno precalentado a 200º unos quince minutos, y otros quince minutos a 150º, o hasta que al meter la punta de un cuchillo salga limpia. Si se dora demasiado por la parte de arriba podéis cubrirlo con papel de aluminio.

¡Mirad que color más apetitoso!

-Desmoldar y dejar reposar sobre una rejilla hasta que se enfríe.

Para la cobertura:
-Es muy sencilla: de los 150ml de nata, usaremos 25ml para disolver en ella la cuajada, y otros 25ml para calentarla en un cazo. Cuando la nata del cazo hierva, añadimos la de la cuajada. Cuando cueza de nuevo retiramos del fuego y dejamos templar.
-Vertemos la mezcla de cuajada en un bol y la mezclamos con el azúcar glass. Añadimos el queso fresco batido, y mezclamos con movimientos envolventes.

Este es el queso que he utilizado, es de Mercadona.

-Montamos los 100ml de nata que habíamos reservado, y la añadimos a la mezcla de cuajada y queso.


-Cubrimos el bizcocho con la cobertura usando una espátula o una cuchara.
-Derretimos el chocolate al baño María, y decoramos encima de la cobertura. ¡Y lista!

*Meter en la nevera, y sacarla, a poder ser, media hora antes de consumirla.


Lo sé, la espátula es adorable. Me la regalaron Ruth y Araceli, y es de Tiger.

Paseos por Madrid, jornadas intensivas de hornear... ¡mis particulares vacaciones!

Si aun no sentís las ganas irrefrenables de probar la receta es que no sois humanos, jajajaja. ¡Ya me contaréis! ¡Qué aproveche!

9 de julio de 2013

Ratatouille (o más bien Confit Byaldi)

Hoy vengo con una receta totalmente vegetariana: Ratatouille, "el pisto francés". Desde la primera vez que vi la película Ratatouille en el cine supe que tenía que probar esta receta. Y hace cosa de un año busqué la receta para hacerla, pero encontré algo muy diferente a lo que yo buscaba: yo quería algo parecido al de la rata Rémy, con las verduritas finamente cortadas y colocadas cuidadosamente en la bandeja del horno. Tiempo después me enteré de que la receta de la película se parece más al Confit Byaldi, que versionó el chef Michel Guérard fusionando la receta francesa de Ratatouille con otra parecida de origen turco, y concretamente el plato que aparece en la película es la versión que hizo el chef Thomas Keller, y que gracias a ésta se popularizó en todo el mundo. Hoy puedo decir ¡que he preparado y probado Ratatouille (o Confit Byaldi)!, y entiendo perfectamente que Anton Ego cayese rendido a los pies de la rata, porque está bueníiiiismo. La receta más parecida que encontré a la de la película fue ésta el otro día, y es la que he versionado para hacer la mía propia. La acompañamos con un filete de pollo a la plancha con ajito y tomillo, y nos encantó. Como cena también puede estar muy bien. Es laboriosa, pero es super sabrosa, ¡os la recomiendo! Y si no habéis visto la película, también. He de decir que el emplatado no me ha quedado tan perfecto como a la rata, pero seguro que mi plato también hubiese dejado sin palabras a Anton Ego, jajajaja.


Ingredientes (para 2):
Para la cama de tomate y pimiento:
-1 cebolla pequeña
-1 diente de ajo
-3 tomates maduros
-1/2 pimiento rojo (mi madre lo corta y lo congela cuando lo compra, así que realmente la cantidad es a ojo. Puse un puñado)
-Sal
-Pimienta negra
-Aceite de oliva
-Perejil
-Laurel
-Tomillo
Para el Ratatouille:
-1/2 calabacín
-1/2 berenjena
-1 pimiento verde pequeño
-1 tomate no demasiado maduro (podéis poner dos)
-Aceite de oliva
-1 diente de ajo (o ajo en polvo)
-Sal
-Tomillo
-Perejil
Para la vinagreta:
-2 cucharadas de la salsa de tomate y pimiento que habremos reservado
-2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cucharadita de vinagre
-1 chorrito de zumo de limón
-1 chorro de agua
-1 chorro de vino blanco
-Sal
-Pimienta negra
-Perejil

Preparación:
La cama de tomate y pimiento:
-Picamos la cebolla finita, la añadimos a la sartén caliente con aceite y salpimentamos ligeramente. La pochamos lentamente durante unos minutos.
-Mientras picamos muy finito el ajo. Cuando la cebolla esté pochada añadimos el ajo y cocinamos dos minutos más.
-Pelamos los tomates (podéis escaldarlos para que sea más fácil, aunque yo no lo hice), les quitamos el corazón y los cortamos a trozos. Los añadimos a la sartén con la cebolla y el ajo.
-Añadimos también una ramita de perejil, una hojita de laurel y una ramita de tomillo (yo añadí el tomillo seco porque no tenía en rama).


-Cocinamos el tomate con las hierbas durante unos 8-10 minutos a fuego medio.
-Picamos el pimiento rojo muy finito, y cuando el tomate esté hecho lo añadimos y cocinamos unos minutos más.


-Retiramos las hierbas, corregimos de sal, y reservamos.

El Ratatouille:
-Hacemos rodajas muy finitas del calabacín, la berenjena, el pimiento y el tomate, intentando que todas tengan el mismo grosor. Si tenéis mandolina podéis hacerlo con ella.
-Empezamos con el montaje del Ratatouille engrasando el molde con aceite de oliva, y poniendo en el fondo de la bandeja la cama de tomate y pimiento, reservando dos cucharadas para la vinagreta.
-Intercalando las rodajas de calabacín, berenjena, pimiento y tomate, vamos cubriendo la bandeja sin que quede ningún hueco.
-Una vez colocadas todas las verduras rociamos con el aceite de oliva, la sal, el ajo picado (yo añadí ajo en polvo), el tomillo y colocamos dos ramitas de perejil.
-Por último cubrimos con un trozo de papel de horno del mismo tamaño de la bandeja.


-Metemos al horno precalentado a 180º durante 30 minutos aproximadamente.

La vinagreta: Mientras el Ratatouille está en el horno hacemos la vinagreta. La verdad es que me la inventé totalmente.
-En un cuenco ponemos las dos cucharadas que habíamos reservado de la cama de tomate y pimiento, el aceite, el vinagre, el zumo de limón y el agua.
-En la sartén en la que habíamos cocinado la cama, caliente, añadimos el vino. Dejamos que se evapore el alcohol y añadimos a la vinagreta.
-Picamos también una ramita de perejil, y lo añadimos a la vinagreta.
-Añadimos sal y pimienta al gusto.


Ratatouille, ¡al cuadrado!


Espero que lo probéis cuanto antes. ¡Qué aproveche!

3 de julio de 2013

Cinnamon Rolls (Bollos de canela)

Hacía ya tiempo que tenía ganas de hacer Cinnamon Rolls porque, aunque nunca los había probado, cada vez que veía una foto de ellos en Pinterest o en algún blog se me hacía la boca agua. Así que el otro día, me dio el venazo y lo primero que se me vino a la cabeza para cocinar fueron los Cinnamon Rolls entre los montones de recetas que tengo en la cabeza. Busqué en diferentes blogs y al final opté por hacer un mix con las cantidades de una, la preparación de otra... para hacer la mía propia. El resultado no me defraudó para nada: de los bollitos más ricos que he comido. Salieron muuuuuy esponjosos, no demasiado dulces, y con un sabor a canela riquísimo; toda la casa olía a canela. Cuando estaba preparando todos los ingredientes para hacer los Cinnamon Rolls me llamaron mis amigos para quedar y dar una vuelta, así que preparé la masa y la dejé levando en la nevera (leva, pero muy lentamente) tapada con film, y cuando volví a casa tras tres o cuatro horas seguí con la receta; vamos, que no por hacerlos vas a perder la tarde, ¡así que no hay excusa alguna! ¡Todos a la cocina a preparar Cinnamon Rolls, y mañana tendréis un desayuno espectacular!


Ingredientes (para unos 17 Cinnamon Rolls):
Para la masa:
-450g de harina (más o menos, dependiendo de la harina)
-1 huevo
-180ml de leche
-60g de mantequilla
-75g de azúcar
-1 cucharadita de sal
-12g de levadura fresca de panadería
Para el relleno:
-25g de mantequilla derretida
-4 cucharadas de azúcar moreno
-2 cucharaditas de canela molida
Para el glaseado (aproximadamente, porque va un poco al gusto):
-90g de azúcar glass
-3 cucharaditas de leche

Preparación:
La masa:
-En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar y la sal, y mezclamos.
-Añadimos el huevo a la mezcla, y mezclamos bien (no pasa nada aunque no esté homogénea).
-Diluimos en la leche la levadura fresca, y la añadimos a la mezcla anterior.
-Añadimos la harina (yo la añadí en tres partes para ir viendo la consistencia). Si quedase la masa muy pegajosa le podemos añadir un poco más de harina hasta que sea manejable; de todas formas no pasa nada por que quede un poquito pegajosa, así quedará más esponjoso el bollo. No amaséis demasiado, ya que al contacto con el calor la mantequilla se derrite, y podríamos añadirle harina de más.


-Tapamos la masa con film trasparente, y dejamos levar a temperatura ambiente durante una o dos horas aproximadamente o hasta que doble su volumen. Yo, como ya os he dicho, la metí en la nevera y tardó en levar tres o cuatro veces más, pero así podéis seguir con la receta por la mañana, si la hacéis por la noche.

El relleno y el glaseado:
-Una vez la masa haya levado, la estiramos de forma rectangular en la encimera con la ayuda de un rodillo.
-Derretimos los 25g de mantequilla, y dejamos que se enfríe un poco.
-En un bol mezclamos el azúcar moreno con la canela.
-Con ayuda de una brocha de silicona extendemos la mantequilla derretida por toda la masa estirada, y después espolvoreamos con la mezcla de azúcar y canela.
-Enrollamos la masa con cuidado, hasta que quede como un brazo de gitano.
-Cortamos el rollo en trozos de 2cm aproximadamente, y los colocamos en una bandeja cubierta con papel de horno. Podéis colocar los trozos juntos, para que se peguen, o ponerlos más separados; yo los puse no demasiado separados, pero lo justo para que no se pegasen demasiado.
-Dejamos levar de nuevo hasta que crezcan durante una hora aproximadamente.

Diferencia entre los rollitos sin levar y ya levados

-En el horno precalentado a 180º horneamos los Cinnamon Rolls hasta que queden doraditos. Yo los tuve 10 minutos y quedaron perfectamente hechos. Dejamos enfriar (bueno, yo siempre me como los bollos recién sacados del horno, no puedo esperar).
-Preparamos el glaseado mezclando el azúcar glass y la leche, y cubrimos con él los Cinnamon Rolls. A mi me gusta más hacerlo poco a poco, y que cada uno se ponga el glaseado a su gusto a la hora de comer. ¡Y listos! ¡Deliciosos!

*Se conservan unos dos días tiernos en una caja hermética.


¡Espero que probéis esta delicia pronto! ¡Qué aprovecheeeeeee!

¡Por cierto!, no sé si habréis notado que he añadido en el blog unos botones (hechos por mi) a la derecha de las entradas, que direccionan a mi página de Facebook y de Pinterest, y que hace unas semanas modifiqué la receta y las fotos del Salmón a la naranja, esta vez acompañado de espárragos trigueros a la plancha.


23 de junio de 2013

Merluza en papillote con cebolla, zanahoria y frutos secos a la naranja

¡Cuánto tiempo hacía ya! Siento no haber subido nada, pero es que he vivido un final de curso muy intenso, repleto de examenes, trabajos y demás. Por suerte ya terminé completamente, y las notas han sido muy buenas... ¡así que vuelvo a la carga! ¡Ya es verano! He estado cocinando un montón de cosas, pero como siempre me pasa, algunas recetas quiero mejorarlas, de otras no me gustan las fotos, y además con el paso del tiempo siempre acabo subiendo la última que he preparado... en este caso la receta de la comida de hoy. Había preparado ya más veces pescado en papillote, pero mucho más sencillo: con puerro, zanahoria, calabacín y patatas salteadas hacía la cama para el pescado (suelo poner merluza o gallo), y unos minutos al horno bien envuelto en papel de aluminio. Así de simple. Y la verdad es que queda riquísimo. Pero hace ya unas semanas estaba buscando alguna recetilla innovadora de papillote y me topé con esta, así que hoy me he decidido y he preparado el pescado inspirándome en esa receta, con bastantes cambios, a mi manera. Además he hecho los paquetitos individuales, antes siempre hacía las dos raciones juntas, y la verdad es que ha quedado mucho mejor, seguramente de la otra forma no quedaban bien cerrados. Bueno, pues el resultado ha sido absolutamente delicioso, con el toque de naranja y los frutos secos, y el pescado ha quedado totalmente en su punto, jugoso, perfecto. Es ideal de plato único, al menos en mi casa ha sido suficiente; luego hemos tomado de postre fresas con nata (a mi manera, a ver si las subo porque las hago de una forma diferente y quedan muy ricas, para nada pesadas) que han puesto la guinda a la comida. Pues nada, no me enrollo más, si nunca habéis probado el pescado en papillote os recomiendo totalmente que probéis esta receta, y si sí lo habéis probado os la recomiendo también porque está bueeeeeeeenisima...


Ingredientes:
-4 filetes de merluza (u otro pescado)
-1 cebolla mediana
-1 zanahoria mediana
-Un puñado de almendras crudas
-Un puñado de piñones crudos
-Un puñado de uvas pasas
-1/2 vaso de vino blanco
-1 naranja
-1 cucharadita de azúcar moreno (o de miel)
-Sal
-Pimienta negra

Preparación:
-Salpimentamos el pescado. Reservamos.
-Ponemos las uvas pasas en remojo en el vino blanco. Reservamos.


-Lavamos la naranja, rallamos la piel y exprimimos (saldrá 1/2 vaso de zumo más o menos). Reservamos.
-Partimos la cebolla a la mitad y troceamos haciendo medias rodajas finas.
-En una sartén con un buen chorro de aceite bien caliente ponemos la cebolla troceada. Salamos ligeramente. Dejaremos unos 10-15 minutos a fuego medio (en la vitrocerámica al 5 o al 6) hasta que empiece a caramelizar.
-Pelamos y partimos la zanahoria en tiras finitas.
-Cuando la cebolla lleve unos 10 minutos añadimos la zanahoria. Salpimentamos.
-Cuando la verdura esté bien pochada añadimos las almendras y los piñones, y salteamos (a fuego fuerte) durante unos minutos.


-Añadimos entonces las pasas con el vino en el que estaban en remojo. Dejamos evaporar el alcohol.
-Añadimos el zumo de naranja y la ralladura, y dejamos unos minutos al fuego. Añadimos también la cucharadita de azúcar moreno.
-Colocamos en trozos de papel de aluminio (o papel vegetal, yo siempre he usado de aluminio) individuales las verduritas como cama, y encima el pescado.


-Cerramos los paquetitos individuales arrugando los bordes del papel de aluminio.


-Metemos en el horno precalentado a 180º durante unos 15 minutos, o hasta que los paquetitos se inflen. ¡Y listo! Podéis servirlo en el mismo paquetito o emplatarlo, como queráis.

¡Ya es verano! ¡A disfrutar!


¡Espero que la probéis y me contéis! ¡Qué aproveche!


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